adrian 81
Poeta recién llegado
Donde quieras que el agua corra,
será corriente de frías paciencias,
bajando por las montañas todas sus ganas,
verter el dilema de la pasión,
llenar el vacío de esta ilusión.
Sed de mis áridos labios,
humectarlos con un buen beso ,
tomar tu esencia divina,
haciendo revalzar de amor,
terminando la triste erosión.
Y en el acantilado de tu alma,
no te dejes llevar por el mar,
que en saladas olas insistentes,
quieren alejarte de mi,
quieren ajejarme de ti.
Deja que como agua de lluvia,
la dulce armonía de cada gota,
moje por completo tu ser,
limpiando todo mal,
purificando la manera de amar.
Vertiente de la cristalina agua,
te defines en mi interior,
estoy cansado de ser un desierto,
necesito que me ahogues
en la más profundo de tu corazón.
será corriente de frías paciencias,
bajando por las montañas todas sus ganas,
verter el dilema de la pasión,
llenar el vacío de esta ilusión.
Sed de mis áridos labios,
humectarlos con un buen beso ,
tomar tu esencia divina,
haciendo revalzar de amor,
terminando la triste erosión.
Y en el acantilado de tu alma,
no te dejes llevar por el mar,
que en saladas olas insistentes,
quieren alejarte de mi,
quieren ajejarme de ti.
Deja que como agua de lluvia,
la dulce armonía de cada gota,
moje por completo tu ser,
limpiando todo mal,
purificando la manera de amar.
Vertiente de la cristalina agua,
te defines en mi interior,
estoy cansado de ser un desierto,
necesito que me ahogues
en la más profundo de tu corazón.