carmela
Poeta asiduo al portal
¡Ay, amor!
Cuando mi alma está sedienta de ti,
¡qué dolor,
encontrar sólo
las fútiles palabras
que rescatas del versar de tu musa!
Sé que el amor todo lo engrandece,
y acepto que te ha deslumbrado,
pero, ¡qué empobrecimiento!
Hubo un tiempo en que hablar de todo
era posible,
¡cómo lo añoro!
Cuando mi alma está sedienta de ti,
¡qué dolor,
encontrar sólo
las fútiles palabras
que rescatas del versar de tu musa!
Sé que el amor todo lo engrandece,
y acepto que te ha deslumbrado,
pero, ¡qué empobrecimiento!
Hubo un tiempo en que hablar de todo
era posible,
¡cómo lo añoro!