Jose Anibal Ortiz Lozada
Poeta adicto al portal
Seducirme sin palabras es hablarle al alma con los gestos:
Mírame con intención,
como si en mis ojos se escondiera
el secreto que buscas desde siempre.
Acércate despacio,
dejando que el aire entre nosotros
se llene de posibilidades.
Rózame con descuido,
como quien no quiere pero desea,
dejando un rastro de electricidad
en cada punto que tocas.
Respira cerca,
como si el aire que exhalas
fuera el preludio de un susurro
que nunca llegará.
Danza en el ritmo del espacio,
sin prisa, sin pausa,
como si cada movimiento tuyo
fuera un verso silencioso
que sólo yo puedo leer.
Y cuando el silencio lo diga todo,
déjame sentir que entiendes
el lenguaje que compartimos
sin necesidad de palabras.
Mírame con intención,
como si en mis ojos se escondiera
el secreto que buscas desde siempre.
Acércate despacio,
dejando que el aire entre nosotros
se llene de posibilidades.
Rózame con descuido,
como quien no quiere pero desea,
dejando un rastro de electricidad
en cada punto que tocas.
Respira cerca,
como si el aire que exhalas
fuera el preludio de un susurro
que nunca llegará.
Danza en el ritmo del espacio,
sin prisa, sin pausa,
como si cada movimiento tuyo
fuera un verso silencioso
que sólo yo puedo leer.
Y cuando el silencio lo diga todo,
déjame sentir que entiendes
el lenguaje que compartimos
sin necesidad de palabras.