Ronald Bonilla
Poeta asiduo al portal
Segundo movimiento (A César Vallejo, con adagio inicial a la Catrina)

¿Puede de pronto la catrina
en su traje y su sombrero,
pulular de nuevo entre nosotros,
pidiendo por clemencia que nos oigan,
que nos lean las lápidas, los epitafios,
los versos que sangraron
desde el esternón sacudido por el abandono?
Pocos lo saben
pero los húmeros fríos
pueden ponerse de punta
una tarde en qué morir sin aguacero,
mientras el huaco vuelve a sus versos,
piedras negras sobre piedras blancas
para cavar en Paris junto al sepulturero.
De mi libro inédito ALTAR DE DESCONCIERTOS
DERECHOS DE AUTOR PROTEGIDOS POR LEY

¿Puede de pronto la catrina
en su traje y su sombrero,
pulular de nuevo entre nosotros,
pidiendo por clemencia que nos oigan,
que nos lean las lápidas, los epitafios,
los versos que sangraron
desde el esternón sacudido por el abandono?
Pocos lo saben
pero los húmeros fríos
pueden ponerse de punta
una tarde en qué morir sin aguacero,
mientras el huaco vuelve a sus versos,
piedras negras sobre piedras blancas
para cavar en Paris junto al sepulturero.
De mi libro inédito ALTAR DE DESCONCIERTOS
DERECHOS DE AUTOR PROTEGIDOS POR LEY