Lord Vélfragor
Poeta adicto al portal
Con sombría sonrisa,
A la luz de una alborada gris,
Aferrada a la tormenta,
Yaces en plena agonía,
El crisol de tu belleza brillante... súblime,
Acaparando mi sentir, todas mis emociones,
Con esa mirada triste...
¿Qué te importaba el mundo?
¡Dispuesta estabas a dejarlo!
Esa rendición... y al tiempo fuego en tu alma,
Entrega al sacrificio... morir para que él viviera,
¡Conquistaste mi corazón con tu nobleza!
¡Con el desapego al egoísmo!
Aunque terminará en tragedia...
La crin plateada del mar baño tus pies,
Y lentamente devoro tu cuerpo,
Teniendo en su poder un tesoro tan inmenso,
¿Acaso podría dejarte ir?
Condenada por ti misma,
A ahogarte entre sus aguas,
Cruel tragedia que no permitiría,
Nade hacia ti,
Resistias a vivir...
La muerte era tu única salida...
¡Y yo que daría mi vida por ti!
¡Borrar con mis besos cada herida!
¡Buscando tu sonrisa aun a costa de mi alma!
¡dulce ángel! ¡Te llevé conmigo dormida!
Acaricié tus mejillas, tu cabello,
El final estaba cerca... no sobrevivirias...
La muerte tambien te reclamaba...
Lance el conjuro...
Y Él apareció....
¡No un cornudo monstruo!
¡No un maldito!
Solo un hombre bello,
Y así el pacto con mi sangre fue sellado...
Seis años....
Seís felices años han pasado...
Y ahora lo confieso... el adiós ha llegado...
Él vendrá pronto...
Pero si lo preguntas...
Haria lo mismo otra vez...
No importa el infierno,
Si será tu feliz recuerdo que me acompañe,
No me importan las llamas,
Si tus cálidas y pasionales caricias estan en mi piel...
Tu melancolía... murió...
¡Déjame partir tranquilo!
¡Sin pelear sin sufrir!
¿Cómo podría hablar de sufrir si tu estuviste conmigo?
En la eternidad,
No habrá dolor...
Durante mi vida tu fuiste todo...
Durante mi espera en el iniferno seras mi consuelo...
¡Que ardan mil hogueras... mil torturas!
¿Que me importan si me amaste a mí?
Enamorados.... amantes... somos....
Él ha llegado... debo partir...
Ni una lágrima ni un reproche...
Hacía la noche me conduciré...
Con la sonrisa de saberme amado por ti...
L.V.
A la luz de una alborada gris,
Aferrada a la tormenta,
Yaces en plena agonía,
El crisol de tu belleza brillante... súblime,
Acaparando mi sentir, todas mis emociones,
Con esa mirada triste...
¿Qué te importaba el mundo?
¡Dispuesta estabas a dejarlo!
Esa rendición... y al tiempo fuego en tu alma,
Entrega al sacrificio... morir para que él viviera,
¡Conquistaste mi corazón con tu nobleza!
¡Con el desapego al egoísmo!
Aunque terminará en tragedia...
La crin plateada del mar baño tus pies,
Y lentamente devoro tu cuerpo,
Teniendo en su poder un tesoro tan inmenso,
¿Acaso podría dejarte ir?
Condenada por ti misma,
A ahogarte entre sus aguas,
Cruel tragedia que no permitiría,
Nade hacia ti,
Resistias a vivir...
La muerte era tu única salida...
¡Y yo que daría mi vida por ti!
¡Borrar con mis besos cada herida!
¡Buscando tu sonrisa aun a costa de mi alma!
¡dulce ángel! ¡Te llevé conmigo dormida!
Acaricié tus mejillas, tu cabello,
El final estaba cerca... no sobrevivirias...
La muerte tambien te reclamaba...
Lance el conjuro...
Y Él apareció....
¡No un cornudo monstruo!
¡No un maldito!
Solo un hombre bello,
Y así el pacto con mi sangre fue sellado...
Seis años....
Seís felices años han pasado...
Y ahora lo confieso... el adiós ha llegado...
Él vendrá pronto...
Pero si lo preguntas...
Haria lo mismo otra vez...
No importa el infierno,
Si será tu feliz recuerdo que me acompañe,
No me importan las llamas,
Si tus cálidas y pasionales caricias estan en mi piel...
Tu melancolía... murió...
¡Déjame partir tranquilo!
¡Sin pelear sin sufrir!
¿Cómo podría hablar de sufrir si tu estuviste conmigo?
En la eternidad,
No habrá dolor...
Durante mi vida tu fuiste todo...
Durante mi espera en el iniferno seras mi consuelo...
¡Que ardan mil hogueras... mil torturas!
¿Que me importan si me amaste a mí?
Enamorados.... amantes... somos....
Él ha llegado... debo partir...
Ni una lágrima ni un reproche...
Hacía la noche me conduciré...
Con la sonrisa de saberme amado por ti...
L.V.