[center:196601b562]SEIS-UNO-UNO-SEIS
Parece mentira como llueven los látigos
Como corren los pantános de esperanza
Como el mercado negro vende sueños
Y como se reproducen los malnacidos
Me siento en un balcón de piedra
Repleto de musgo y con sillón corroído
Observo las estatuas de gárgolas desnudas
Mientras tomo un sorbo de mi copa de veneno
Ya no hay tonos blancos sino grises
Deambulan las agonizantes almas desveladas
Se extienden rios de sangre animal
Y un fatídico olor a excremento y vino
Mientras observo una pobre niñita
Mirandome con ojitos desvirgados
Se acerca un vendedor ambulante,
Y le compro el SIDA por $12.95
Hay enjambres epidémicos
Que se diluyen en aquellas mentes
Donde nacen árboles enfermos
En suelo estéril, con manchas de sangre
Me inyecta como inyección letal
El frio penetrante de la blanca ramera
La estatua de la Virgen sangra por los ojos
Y cada trueno es como cada batazo
Que recibia aquel padre matado por su hijo
Ya no hay cielo, sino fuego
Hay peces sin carne ni pellejo
Que se sumergen en lagos de aceite
Y lluvias de cerebros en estado de putrefacción
Miro mis manos llenas de cáncer
El viento negro acaricia mi alma
Mientras miro atrás, para ver fotografías
De ángeles con sonrisas de plástico
Suspiro de un corazón contaminado
No existe nadie que acuda a mi mudo llamado
Lluvias torrenciales de anticristos
¿Dónde nace este mundo que nunca he visto?
Por: Saul Samson Delgado[/center:196601b562]
Parece mentira como llueven los látigos
Como corren los pantános de esperanza
Como el mercado negro vende sueños
Y como se reproducen los malnacidos
Me siento en un balcón de piedra
Repleto de musgo y con sillón corroído
Observo las estatuas de gárgolas desnudas
Mientras tomo un sorbo de mi copa de veneno
Ya no hay tonos blancos sino grises
Deambulan las agonizantes almas desveladas
Se extienden rios de sangre animal
Y un fatídico olor a excremento y vino
Mientras observo una pobre niñita
Mirandome con ojitos desvirgados
Se acerca un vendedor ambulante,
Y le compro el SIDA por $12.95
Hay enjambres epidémicos
Que se diluyen en aquellas mentes
Donde nacen árboles enfermos
En suelo estéril, con manchas de sangre
Me inyecta como inyección letal
El frio penetrante de la blanca ramera
La estatua de la Virgen sangra por los ojos
Y cada trueno es como cada batazo
Que recibia aquel padre matado por su hijo
Ya no hay cielo, sino fuego
Hay peces sin carne ni pellejo
Que se sumergen en lagos de aceite
Y lluvias de cerebros en estado de putrefacción
Miro mis manos llenas de cáncer
El viento negro acaricia mi alma
Mientras miro atrás, para ver fotografías
De ángeles con sonrisas de plástico
Suspiro de un corazón contaminado
No existe nadie que acuda a mi mudo llamado
Lluvias torrenciales de anticristos
¿Dónde nace este mundo que nunca he visto?
Por: Saul Samson Delgado[/center:196601b562]