Rey de la Patagonia
Poeta adicto al portal
Hoy comparo esta mañana con otras tantas
recordadas y pasadas.
El sol me toca la cara y arriba con fondo
azul la creación borda con nubes
mi ilusión.
De luna y sol son los sellos de este amor.
Es el marco que guarda perfecto
tu recuerdo.
Un día para morir y una noche para vivir,
acariciado por el beso imperecedero
que ahora no tengo.
Y que se cuela por los sentidos y que brilla
en la boca como amuleto.
Como un farol que consume mi destino, como
una vela que no se apaga, como un
sueño que ni despierto se acaba.
De noche grillos enamorados cantan
En mi ventana y me prometen que
volverás mañana.
Cigarra de mis noches, ni a la luna te comparas.
El rocío no te toca, pues tu en el naciste
bañada y de soles bordada.
El firmamento me regala notas de silencio
para escuchar tu voz un momento.
Para adormecerme en la promesa del cercano
encuentro.
Hoy comparo esta mañana con otras tantas
recordadas y pasadas.
Ninguna de ellas es como esta y ninguna será
tan brillante como cuando despierte y
estés a mi vera.
Volviendo amarillo el rojo lucero de tu recuerdo
y haciendo del solar que se crea entre
nosotros una eterna primavera.
recordadas y pasadas.
El sol me toca la cara y arriba con fondo
azul la creación borda con nubes
mi ilusión.
De luna y sol son los sellos de este amor.
Es el marco que guarda perfecto
tu recuerdo.
Un día para morir y una noche para vivir,
acariciado por el beso imperecedero
que ahora no tengo.
Y que se cuela por los sentidos y que brilla
en la boca como amuleto.
Como un farol que consume mi destino, como
una vela que no se apaga, como un
sueño que ni despierto se acaba.
De noche grillos enamorados cantan
En mi ventana y me prometen que
volverás mañana.
Cigarra de mis noches, ni a la luna te comparas.
El rocío no te toca, pues tu en el naciste
bañada y de soles bordada.
El firmamento me regala notas de silencio
para escuchar tu voz un momento.
Para adormecerme en la promesa del cercano
encuentro.
Hoy comparo esta mañana con otras tantas
recordadas y pasadas.
Ninguna de ellas es como esta y ninguna será
tan brillante como cuando despierte y
estés a mi vera.
Volviendo amarillo el rojo lucero de tu recuerdo
y haciendo del solar que se crea entre
nosotros una eterna primavera.