Gonzalo25
Poeta asiduo al portal
Entre caminos negros
entre el aire contaminado
y la destrucción de la naturaleza
vamos en una carrera de sobrevivencia
donde nuestro enemigo somos nosotros mismo.
En esta selva de concreto
donde nos ocultamos en grandes edificios
pero igual el terror nos acecha
ese temor de atacarnos y agredirnos
como los peores animales,
no tenemos ni compasión por el desvalido
no tenemos ni respeto por aquello que nos rodea
solo somos seres que vamos caminando
atentos e inseguros por todo este mal donde vivimos.
En esta selva de concreto
todo puede pasar en cualquier momento
aunque hagamos de nuestro hogar
una jaula llena de rejas
o incluso llevar un arma en nuestras manos
siempre habrá alguien poniendo su mirada en nosotros.
Corrompemos los aires naturales
esa simbiosis única de la vida-el alma y el ambiente
para darle paso al interés y la vanidad
para darle paso a los lujos y materiales
sin darle importancia alguna a la armonía espiritual,
preferimos destruir lo que por años existía
para llenar los espacios con metales y concreto
acortando la vida de nuestro planeta.
En esta selva de concreto
sera el inicio o el final de los que estamos presente
aun sin saber que pasara mañana
porque el destino esta en nuestras manos,
o nos destruimos entre nosotros mismo
o dejamos que la naturaleza lo haga
como venganza de todo el daño que le hemos hecho.
Gonzalo A. Peña R.
entre el aire contaminado
y la destrucción de la naturaleza
vamos en una carrera de sobrevivencia
donde nuestro enemigo somos nosotros mismo.
En esta selva de concreto
donde nos ocultamos en grandes edificios
pero igual el terror nos acecha
ese temor de atacarnos y agredirnos
como los peores animales,
no tenemos ni compasión por el desvalido
no tenemos ni respeto por aquello que nos rodea
solo somos seres que vamos caminando
atentos e inseguros por todo este mal donde vivimos.
En esta selva de concreto
todo puede pasar en cualquier momento
aunque hagamos de nuestro hogar
una jaula llena de rejas
o incluso llevar un arma en nuestras manos
siempre habrá alguien poniendo su mirada en nosotros.
Corrompemos los aires naturales
esa simbiosis única de la vida-el alma y el ambiente
para darle paso al interés y la vanidad
para darle paso a los lujos y materiales
sin darle importancia alguna a la armonía espiritual,
preferimos destruir lo que por años existía
para llenar los espacios con metales y concreto
acortando la vida de nuestro planeta.
En esta selva de concreto
sera el inicio o el final de los que estamos presente
aun sin saber que pasara mañana
porque el destino esta en nuestras manos,
o nos destruimos entre nosotros mismo
o dejamos que la naturaleza lo haga
como venganza de todo el daño que le hemos hecho.
Gonzalo A. Peña R.
Última edición: