edelabarra
Mod. Enseñante. Mod. foro: Una imagen, un poema
Semejanzas (Cuartillas y quintillas)
Al galantear voy ligero,
siempre que a mí no me obliguen
y cuando ellas me persiguen,
más rápido que un bombero.
Cuando estuve en Alcalá
yo me compré un diccionario,
ya me sé todo el glosario
desde la pé a la pá.
Iba rodando una vieja,
arriba de una camilla,
de una a otra barandilla
como naranja en bandeja.
Soy de familia carnívora
y me gusta el mate amargo
yo soy flaco sin embargo
como silbido de víbora.
Por perderse mi valija,
me recorrí el aeropuerto,
buscando con rumbo incierto,
como bola sin manija.
Mi mujer maneja el rancho,
sin proferir ningún grito,
pero me tiene cortito,
como patada de chancho.
Me compré una dentadura,
con muchos dientes pegados,
estaban amontonados,
como piojos en costura.
Entré en lo de una vecina,
una noche equivocado,
me quedé desorientado,
como turco en la neblina.
Si estás muy enamorado,
a casarte no te metas,
que regresar las libretas,
de casado a divorciado,
puede ser más complicado,
que recular en chancletas.
Qué fértil familia gaucha,
como conejos y riendo,
los hijos le van saliendo,
como poroto e`la chaucha.
No es que yo sea miedoso,
con perdón del chimpancé
ese potrillo mañoso,
es un bicho peligroso,
como mono con yilé.
Si venís al baile sola,
bailá conmigo un momento,
me quedaré muy contento,
como perro con dos colas.
Cuando estés necesitado,
oí un consejo sencillo,
no le pidas cigarrillo,
ni plata al que es divorciado;
más aceite da un ladrillo.
Eduardo León de la Barra
Al galantear voy ligero,
siempre que a mí no me obliguen
y cuando ellas me persiguen,
más rápido que un bombero.
Cuando estuve en Alcalá
yo me compré un diccionario,
ya me sé todo el glosario
desde la pé a la pá.
Iba rodando una vieja,
arriba de una camilla,
de una a otra barandilla
como naranja en bandeja.
Soy de familia carnívora
y me gusta el mate amargo
yo soy flaco sin embargo
como silbido de víbora.
Por perderse mi valija,
me recorrí el aeropuerto,
buscando con rumbo incierto,
como bola sin manija.
Mi mujer maneja el rancho,
sin proferir ningún grito,
pero me tiene cortito,
como patada de chancho.
Me compré una dentadura,
con muchos dientes pegados,
estaban amontonados,
como piojos en costura.
Entré en lo de una vecina,
una noche equivocado,
me quedé desorientado,
como turco en la neblina.
Si estás muy enamorado,
a casarte no te metas,
que regresar las libretas,
de casado a divorciado,
puede ser más complicado,
que recular en chancletas.
Qué fértil familia gaucha,
como conejos y riendo,
los hijos le van saliendo,
como poroto e`la chaucha.
No es que yo sea miedoso,
con perdón del chimpancé
ese potrillo mañoso,
es un bicho peligroso,
como mono con yilé.
Si venís al baile sola,
bailá conmigo un momento,
me quedaré muy contento,
como perro con dos colas.
Cuando estés necesitado,
oí un consejo sencillo,
no le pidas cigarrillo,
ni plata al que es divorciado;
más aceite da un ladrillo.
Eduardo León de la Barra