joel almo
Poeta recién llegado
Pequeña semilla escondida,
diminuta y apasionada de mares,
te ruborizan los pelícanos, te abren
las alas las desconsoladas redes.
Naciste durmiente, atormentada,
con pies de niño caminas, semillero
oculto, no te muestras, eres una efímera
de muelles, cercana de botes,
viviente de rocas.
Te levantas mirando,
te duplican las alas,
y en lo alto de las rocas tu cabeza
me mira, se ríen tus ojos,
mirándome reducida, con tu
vestido arenoso, amarillo, sencilla
de vientos, apaciguada de olas.
Apasionada de las curvas,
mitigas tus besos, no te entregas desnuda,
siempre vestida de cielo, con relieves
y manos oscuras susurras tus besos,
con arena callada, con espuma salada,
con ambivalencia secreta.
Así tú me cobijas,
y estremeces con tus alas
y me sacudes y me conversas,
siempre mínima y salada,
disfrazando tus amores en silencio,
adulando las rocas con tu cuerpo.
diminuta y apasionada de mares,
te ruborizan los pelícanos, te abren
las alas las desconsoladas redes.
Naciste durmiente, atormentada,
con pies de niño caminas, semillero
oculto, no te muestras, eres una efímera
de muelles, cercana de botes,
viviente de rocas.
Te levantas mirando,
te duplican las alas,
y en lo alto de las rocas tu cabeza
me mira, se ríen tus ojos,
mirándome reducida, con tu
vestido arenoso, amarillo, sencilla
de vientos, apaciguada de olas.
Apasionada de las curvas,
mitigas tus besos, no te entregas desnuda,
siempre vestida de cielo, con relieves
y manos oscuras susurras tus besos,
con arena callada, con espuma salada,
con ambivalencia secreta.
Así tú me cobijas,
y estremeces con tus alas
y me sacudes y me conversas,
siempre mínima y salada,
disfrazando tus amores en silencio,
adulando las rocas con tu cuerpo.