Lord Vélfragor
Poeta adicto al portal
Una gota de rocío,
que trae tu recuerdo,
con el perfume de rosas,
que habitan en mi alma,
Llevando tú recuerdo,
latente cuál marca en fuego,
de amor, de pasión,
con el sendero luminoso,
de tu dicha dentro de la mía,
Con la calidez de un beso,
me entregas al nirvana,
elevando los latidos,
al mismo firmamento...
Es tu mirada,
infinitas estrellas,
que se esparcen a mí alrededor,
con un grito silencioso...
¡Te amo!
me grita cada una de tus constelaciones,
que se reflejan en las gotas de sudor,
de profundas entregas carnales,
que reclaman el aliento,
con la fineza de la seda,
con la fuerza del acero,
Es en tu vientre amado,
que reposo mi cansancio,
soñando con el mañana,
sin perder jamás el hoy,
para daros mi todo...
¿Enamorados?
¿Entregados?
Palabras pequeñas,
para describir el sentir completo,
para deciros realmente lo que tenemos,
la comunión sagrada,
entre alma y cuerpo...
Deseos y suspiros,
anhelos y esperanzas,
que sean nuestro sustento,
como lo es el pan de cada día,
al mirarte al lado mío mano a mano...
Que se escriban mil odas,
que se escriban mil melodías,
que hoy os amo más que ayer...
Recibe mis plegarias,
Recibe mis alegrías,
de las cuales tu... tu y solo tú,
eres la creadora de ellas...
Con pluma rápida,
lloro una lágrima,
que encierre mi amor,
una sonrisa que encierre mi pasión,
y el latir que diga tu nombre...
¡Bendita! ¡Amada!
L.V.
que trae tu recuerdo,
con el perfume de rosas,
que habitan en mi alma,
Llevando tú recuerdo,
latente cuál marca en fuego,
de amor, de pasión,
con el sendero luminoso,
de tu dicha dentro de la mía,
Con la calidez de un beso,
me entregas al nirvana,
elevando los latidos,
al mismo firmamento...
Es tu mirada,
infinitas estrellas,
que se esparcen a mí alrededor,
con un grito silencioso...
¡Te amo!
me grita cada una de tus constelaciones,
que se reflejan en las gotas de sudor,
de profundas entregas carnales,
que reclaman el aliento,
con la fineza de la seda,
con la fuerza del acero,
Es en tu vientre amado,
que reposo mi cansancio,
soñando con el mañana,
sin perder jamás el hoy,
para daros mi todo...
¿Enamorados?
¿Entregados?
Palabras pequeñas,
para describir el sentir completo,
para deciros realmente lo que tenemos,
la comunión sagrada,
entre alma y cuerpo...
Deseos y suspiros,
anhelos y esperanzas,
que sean nuestro sustento,
como lo es el pan de cada día,
al mirarte al lado mío mano a mano...
Que se escriban mil odas,
que se escriban mil melodías,
que hoy os amo más que ayer...
Recibe mis plegarias,
Recibe mis alegrías,
de las cuales tu... tu y solo tú,
eres la creadora de ellas...
Con pluma rápida,
lloro una lágrima,
que encierre mi amor,
una sonrisa que encierre mi pasión,
y el latir que diga tu nombre...
¡Bendita! ¡Amada!
L.V.