Parral
Poeta que considera el portal su segunda casa
Recordaras el camino, que una vez recorrimos
juntos, y bien tomados de la mano
con la sonrisa del tiempo,
y la caricia del viento...
Todo, nos parecía maravilloso,
nuestro amor era intenso, real,
no lo creíamos común,
ni tampoco ordinario...
Recuerda también
de aquel tan singular lugar
donde arriba de un cerro, existe una capilla
con una historia tan triste ...
Se refiere a un archiduque Austriaco
ajusticiado ahí ...
y un cuadro tan excelente
donde se muestra al hijo, ya sin vida,
en los brazos de su madre,
siendo ella en ese tiempo que alude,
un ser...
Terriblemente acongojado...
Te acuerdas de nuestras hijas y nieto,
cuan felices eran, en esos precisos momentos
en aquellos tan bellos y enormes jardines
hechos en desnivel,
y extremadamente bien cuidados...
Y la cantidad de aves
con su canto tan hermoso, que viven en el lugar,
siempre nos acompañaron...
Esos recuerdos querida,
hasta el final de mi vida,
nunca los podré olvidar...
Y de la misma manera,
de frente ante el destino,
el que obstruyó el camino
que pensábamos cruzar...
Ecuánime, hoy me encuentro,
de frustrar aquellos sueños...
Lo tengo que aceptar,
pero encima de todo,
y a pesar de tantas cosas,
nunca te puedo olvidar...
Y dentro de mi corazón,
existe y vive por siempre una segunda verdad,
¡ Tampoco te dejo de amar... !
José de Jesús
juntos, y bien tomados de la mano
con la sonrisa del tiempo,
y la caricia del viento...
Todo, nos parecía maravilloso,
nuestro amor era intenso, real,
no lo creíamos común,
ni tampoco ordinario...
Recuerda también
de aquel tan singular lugar
donde arriba de un cerro, existe una capilla
con una historia tan triste ...
Se refiere a un archiduque Austriaco
ajusticiado ahí ...
y un cuadro tan excelente
donde se muestra al hijo, ya sin vida,
en los brazos de su madre,
siendo ella en ese tiempo que alude,
un ser...
Terriblemente acongojado...
Te acuerdas de nuestras hijas y nieto,
cuan felices eran, en esos precisos momentos
en aquellos tan bellos y enormes jardines
hechos en desnivel,
y extremadamente bien cuidados...
Y la cantidad de aves
con su canto tan hermoso, que viven en el lugar,
siempre nos acompañaron...
Esos recuerdos querida,
hasta el final de mi vida,
nunca los podré olvidar...
Y de la misma manera,
de frente ante el destino,
el que obstruyó el camino
que pensábamos cruzar...
Ecuánime, hoy me encuentro,
de frustrar aquellos sueños...
Lo tengo que aceptar,
pero encima de todo,
y a pesar de tantas cosas,
nunca te puedo olvidar...
Y dentro de mi corazón,
existe y vive por siempre una segunda verdad,
¡ Tampoco te dejo de amar... !
José de Jesús
Última edición: