SENOS
Mujer,
Dios irguió en ti los senos,
monumentales volcanes que conectan
la boca con la vida.
Por más vitales que sean
vetusta enfermedad los merodea siempre,
entierra sus púas en el torrente de la humanidad.
No dejes que se palidezcan tus preciosos pezones,
piense en los niños que jugarán mañana con sus barquitos,
Piense en las niñas que querrán aprender
a danzar en el patio,
pero que tú las estés mirando, aplaudiendo
y soñando con ellas.
Entonces,
ama,
toca,
aprieta
y vitalice tus senos
dale valor, pronuncia su donaire,
que juntos podemos seguir dispersando
el color de la madre tierra.
Mujer,
Dios irguió en ti los senos,
monumentales volcanes que conectan
la boca con la vida.
Por más vitales que sean
vetusta enfermedad los merodea siempre,
entierra sus púas en el torrente de la humanidad.
No dejes que se palidezcan tus preciosos pezones,
piense en los niños que jugarán mañana con sus barquitos,
Piense en las niñas que querrán aprender
a danzar en el patio,
pero que tú las estés mirando, aplaudiendo
y soñando con ellas.
Entonces,
ama,
toca,
aprieta
y vitalice tus senos
dale valor, pronuncia su donaire,
que juntos podemos seguir dispersando
el color de la madre tierra.