Rene Campoverde
Poeta recién llegado
Mis piernas no eran las mismas,
sentía que no sentía, y mis manos,
se bañaban en sus ansias,
en las ganas de hacerla mía.
Junte mi cuerpo con el suyo,
inhale su miedo sin saberlo,
susurre te amo a su oído,
mientras gemía el viento.
Y fue mía el alma misma,
y la carne se tornó cálida,
fuimos lo que soñaba otrora,
esperanzas y realidad fundidas.
Y fue mío el amor pedido,
en la cercanía de nuestros días,
en el encuentro de los cuerpos,
fuimos, para el resto de la vida.
sentía que no sentía, y mis manos,
se bañaban en sus ansias,
en las ganas de hacerla mía.
Junte mi cuerpo con el suyo,
inhale su miedo sin saberlo,
susurre te amo a su oído,
mientras gemía el viento.
Y fue mía el alma misma,
y la carne se tornó cálida,
fuimos lo que soñaba otrora,
esperanzas y realidad fundidas.
Y fue mío el amor pedido,
en la cercanía de nuestros días,
en el encuentro de los cuerpos,
fuimos, para el resto de la vida.