¡Hay, labios de cera!
Fundidos ya por la agonía,
Por tanta espera…
Perseveren que se acerca ansiosa
Aunque lenta esta sensación
Conocida tras el nombre de pasión.
Marchen altivos durante la búsqueda
Que continúa su misión.
No me abandonen,
No se entreguen a este instante de recesión...
Porque sólo ustedes saben cómo llevarme
Por los rincones que no conoce la razón,
Ni el tan aclamado corazón.
Y sólo a ustedes,
Mártires del tacto,
Les toca cuál hermoso honor:
El percibir la extraña y única conjunción
De las formas que su cuerpo presta
Y luego entrega desafiante
A la imaginación.
Fundidos ya por la agonía,
Por tanta espera…
Perseveren que se acerca ansiosa
Aunque lenta esta sensación
Conocida tras el nombre de pasión.
Marchen altivos durante la búsqueda
Que continúa su misión.
No me abandonen,
No se entreguen a este instante de recesión...
Porque sólo ustedes saben cómo llevarme
Por los rincones que no conoce la razón,
Ni el tan aclamado corazón.
Y sólo a ustedes,
Mártires del tacto,
Les toca cuál hermoso honor:
El percibir la extraña y única conjunción
De las formas que su cuerpo presta
Y luego entrega desafiante
A la imaginación.
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