Luis Trujillo
Poeta recién llegado
Sentada en su rincón sin ruido
amontonando -ebria de soledad-
doscientas memorias de trenes
y olas, que en sosiego
como volviendo a vivir
relatara al sueño en seña de paz
o soborno, siendo sus parpados
guarida de topacios y renuevos
metales y de piedras
que al brillar
guardan el mar en su vientre,
pasara a sonreír, postrada
en la sombra de un cerezo
tarareando el trino de las aves
para no escuchar el despertador.
amontonando -ebria de soledad-
doscientas memorias de trenes
y olas, que en sosiego
como volviendo a vivir
relatara al sueño en seña de paz
o soborno, siendo sus parpados
guarida de topacios y renuevos
metales y de piedras
que al brillar
guardan el mar en su vientre,
pasara a sonreír, postrada
en la sombra de un cerezo
tarareando el trino de las aves
para no escuchar el despertador.