eclipse
Poeta recién llegado
Naufraga la oscuridad en sus pupilas
que hurtan su manto a los astros,
pintados mustios por el silencio.
Las cenizas de un ayer en sus manos
sólo un efímero conato sin el retoño
de la anhelada palma jamás tendida.
Y con un intrínseco suspiro a la fuga
perjura sondear los mares de su alma
y con ellos apaciguar el ígneo abismo.
Pero hacia su sosiego se ha desplomado
y aquellos marcados no emergen.
que hurtan su manto a los astros,
pintados mustios por el silencio.
Las cenizas de un ayer en sus manos
sólo un efímero conato sin el retoño
de la anhelada palma jamás tendida.
Y con un intrínseco suspiro a la fuga
perjura sondear los mares de su alma
y con ellos apaciguar el ígneo abismo.
Pero hacia su sosiego se ha desplomado
y aquellos marcados no emergen.