La Corporación
Poeta veterano
p´a mi amigo Rafa Olmo
Te acuerdas Getulio cuando dispués
d´esfardomar los escorreores
nos juntábamos en c´a la Machacanta
a comer tramusos, cascarujas
y un chato de vino?
Tu siempre con tus palabricas,
que t´asemejabas a tío Conejo
con sus trovas y dichaharacheres;
siempre se te dio bien la hablaúra
ansí te llevabas al catre a las zagalicas,
las embolicabas
con aquellas extrañas ideas de la vida.
Ya la güerta se murió;
apenas dos tahúllas quedan como dios manda
pero yo tengo la esparda consumía
y sigo en lo de siempre,
sentao en el atrio mirando,
liando una miaja tabaco,
que no me dejan los matasanos,
y con un coñá a escondías
porque icen tengo el azucar arto
y no sé que más.
Ya ni voy p´a las milindris,
el Adrián me dice que tome viagra,
demonio mañaco,
que ahora me esta enseñando el feisebuk
pá comunicarme contigo;
pero si yo lo que quiero es verte
y darte un arrechuchón, jodío!
Tamién quitaron la casa de la Eustaquia,
con aquellas roízas nenas,
ahora son toícas rusas rubiacas
medio encanijás y entumesías por el frío;
no sé compadre,
toda ha cambiao
y yo estoy con la cansina;
la mitad de la rondalla la espichó
y ni siquiera sé cómo estoy vivo.
Tu te juiste a Méjico buscando nuevas vereas,
aquí el aire era rancio,
tus versos incomprensibles
y ahora se marcha pallá Alfonsico,
el de mi Carmen,
que aquí no encuentra naíca la criatura
pa ir tirando.
¡Cagondiós Getulio!
tú sabes que no soy un blandengue,
a pasao la vida y no entiendo na,
solo sé que echo di menos los tramusicos,
el vino y la rondalla a las zagalas;
ande pijo estás
que no vienes a morirte conmigo?
Tío Ros
Te acuerdas Getulio cuando dispués
d´esfardomar los escorreores
nos juntábamos en c´a la Machacanta
a comer tramusos, cascarujas
y un chato de vino?
Tu siempre con tus palabricas,
que t´asemejabas a tío Conejo
con sus trovas y dichaharacheres;
siempre se te dio bien la hablaúra
ansí te llevabas al catre a las zagalicas,
las embolicabas
con aquellas extrañas ideas de la vida.
Ya la güerta se murió;
apenas dos tahúllas quedan como dios manda
pero yo tengo la esparda consumía
y sigo en lo de siempre,
sentao en el atrio mirando,
liando una miaja tabaco,
que no me dejan los matasanos,
y con un coñá a escondías
porque icen tengo el azucar arto
y no sé que más.
Ya ni voy p´a las milindris,
el Adrián me dice que tome viagra,
demonio mañaco,
que ahora me esta enseñando el feisebuk
pá comunicarme contigo;
pero si yo lo que quiero es verte
y darte un arrechuchón, jodío!
Tamién quitaron la casa de la Eustaquia,
con aquellas roízas nenas,
ahora son toícas rusas rubiacas
medio encanijás y entumesías por el frío;
no sé compadre,
toda ha cambiao
y yo estoy con la cansina;
la mitad de la rondalla la espichó
y ni siquiera sé cómo estoy vivo.
Tu te juiste a Méjico buscando nuevas vereas,
aquí el aire era rancio,
tus versos incomprensibles
y ahora se marcha pallá Alfonsico,
el de mi Carmen,
que aquí no encuentra naíca la criatura
pa ir tirando.
¡Cagondiós Getulio!
tú sabes que no soy un blandengue,
a pasao la vida y no entiendo na,
solo sé que echo di menos los tramusicos,
el vino y la rondalla a las zagalas;
ande pijo estás
que no vienes a morirte conmigo?
Tío Ros
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