Santiagogaitas
Poeta recién llegado
recuerdo a los ángeles trepados
al árbol del jardín de mi casa, vigilando
mi infancia, mi caída,
desnudos,
a la hora de la siesta y
los crepúsculos lentos,
sin perdernos de vista a los niños
porque todo se pierde
en el torbellino del ojo
Ahora
por haber crecido bajo la sombra salvaje
de un ala
me he lanzado al aire
en medio de estos edificios que me tapan el sol y la lluvia
mientras, desde otro cielo, algún ángel guardián vigila mi caída
Y soy consciente de esta verdad:
No va a salvarme ningún
ángel guardian ni de ninguna clase,
pues unos niños les han cortado
las alas para pegarlas en sus
naves y partir hacia los sueños
al árbol del jardín de mi casa, vigilando
mi infancia, mi caída,
desnudos,
a la hora de la siesta y
los crepúsculos lentos,
sin perdernos de vista a los niños
porque todo se pierde
en el torbellino del ojo
Ahora
por haber crecido bajo la sombra salvaje
de un ala
me he lanzado al aire
en medio de estos edificios que me tapan el sol y la lluvia
mientras, desde otro cielo, algún ángel guardián vigila mi caída
Y soy consciente de esta verdad:
No va a salvarme ningún
ángel guardian ni de ninguna clase,
pues unos niños les han cortado
las alas para pegarlas en sus
naves y partir hacia los sueños
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