oscarsilva
Poeta recién llegado
Somos seres posesivos,
aunque siempre hay excepciones,
solemos acumular
y disfrutar posesiones.
Todo lo quiero tener,
sea mi coche o mi casa,
mi marido, mi mujer,
mi relojito, mi taza.
Amor mío, vida mía,
cielo mío, mi corazón.
Pero es equivocación
ser dueños de otra persona,
no somos dueños de nadie
más que de una ilusión.
Nos gusta pertenecernos,
envolvernos con amor
sintiendo que somos uno,
pero es tan sólo quimera
porque una tarde cualquiera
se parte el amor en dos.
También nos enamoramos
de otros que tienen dueño,
o alguien que se cree dueño
de volátil posesión.
Yo querría incorporar,
al diccionario, palabras,
que pongan en su lugar
tamaño desaguisado,
ya que sería más claro
aplicar algún "nomío",
quitando de esta manera
el rastro de pertenencia.
Amor nomío sería
una auténtica verdad,
igual que "vida nomía"
brilla por su claridad.
Y así iremos por el mundo
amando sin poseer,
sin sentirnos poseídos,
ni comprados, ni vendidos,
ni con deudas que pagar.
Viviendo con libertad
un amor pleno y sincero,
un nomío no es de nadie,
no he de pertenecer
seré el nomío de alguien
que quiera conmigo estar,
compartiendo y disfrutando
lo que la vida nos da.
No es relegar al amor
a un plano poco importante,
es apreciar cada instante
con mayor intensidad.
Sabiendo que sólo es nuestro
un pedacito de tiempo,
y que apenas te das vuelta
ese tiempo ya no está.
aunque siempre hay excepciones,
solemos acumular
y disfrutar posesiones.
Todo lo quiero tener,
sea mi coche o mi casa,
mi marido, mi mujer,
mi relojito, mi taza.
Amor mío, vida mía,
cielo mío, mi corazón.
Pero es equivocación
ser dueños de otra persona,
no somos dueños de nadie
más que de una ilusión.
Nos gusta pertenecernos,
envolvernos con amor
sintiendo que somos uno,
pero es tan sólo quimera
porque una tarde cualquiera
se parte el amor en dos.
También nos enamoramos
de otros que tienen dueño,
o alguien que se cree dueño
de volátil posesión.
Yo querría incorporar,
al diccionario, palabras,
que pongan en su lugar
tamaño desaguisado,
ya que sería más claro
aplicar algún "nomío",
quitando de esta manera
el rastro de pertenencia.
Amor nomío sería
una auténtica verdad,
igual que "vida nomía"
brilla por su claridad.
Y así iremos por el mundo
amando sin poseer,
sin sentirnos poseídos,
ni comprados, ni vendidos,
ni con deudas que pagar.
Viviendo con libertad
un amor pleno y sincero,
un nomío no es de nadie,
no he de pertenecer
seré el nomío de alguien
que quiera conmigo estar,
compartiendo y disfrutando
lo que la vida nos da.
No es relegar al amor
a un plano poco importante,
es apreciar cada instante
con mayor intensidad.
Sabiendo que sólo es nuestro
un pedacito de tiempo,
y que apenas te das vuelta
ese tiempo ya no está.