Eres tú… bajo mi almohada
susurrando canciones,
es acaso que estoy viendo visiones;
no, es solo el canto de mi alma desesperada.
Tu cabello se tiñe de negro azabache
y tus ojos azulados brillan en lo oscuro,
quizá tu corazón aún sea muy puro
ni hay lágrima cristalina que lo manche.
En el mar la brisa impregnada de alegría
y tus ropas negras me hacen pensar que estás de duelo
te ha llovido encima y tú tienes lo que anhelo
la belleza en ti que brilla al mediodía.
Y el meteoro de la noche se despide fugazmente
soy yo, eres tú, conservemos el momento
me recuerdas a un niño que dijo que tenía el presentimiento
que viajaría y volvería algún día felizmente.
Que el cielo me escuche cuando lloro,
que la luna inconstante brille a todo su esplendor,
que desaparezca en todo mi cuerpo el dolor
para decir que tú eres lo que añoro
y que así de traicionero es el amor.
susurrando canciones,
es acaso que estoy viendo visiones;
no, es solo el canto de mi alma desesperada.
Tu cabello se tiñe de negro azabache
y tus ojos azulados brillan en lo oscuro,
quizá tu corazón aún sea muy puro
ni hay lágrima cristalina que lo manche.
En el mar la brisa impregnada de alegría
y tus ropas negras me hacen pensar que estás de duelo
te ha llovido encima y tú tienes lo que anhelo
la belleza en ti que brilla al mediodía.
Y el meteoro de la noche se despide fugazmente
soy yo, eres tú, conservemos el momento
me recuerdas a un niño que dijo que tenía el presentimiento
que viajaría y volvería algún día felizmente.
Que el cielo me escuche cuando lloro,
que la luna inconstante brille a todo su esplendor,
que desaparezca en todo mi cuerpo el dolor
para decir que tú eres lo que añoro
y que así de traicionero es el amor.