hanibal velez
Poeta recién llegado
oh maldito sentimiento iracundo, invades
mi ser con un fuego infernal, que quema
en lo más profundo de mi cuerpo, sos
algo indescriptible y logro entenderte,
estas aferrado a mi ser, rompiendo mi
alma en pedazos,
oh maldito sentimiento iracundo, a veces
me haces reír, otras veces llorar, luego
sufrir y después gozar, a veces quisiera
no volver a ver la luz, dejar de existir,
pero vuelves y despiertas en mi un
sentimiento infernal hacia una mujer,
y confundido en el más profundo silencio,
pienso en desaparecer, irme para siempre,
no dejar huella ni rastro de mi cuerpo,
que solo queden en sus mentes los recuerdos
pasajeros que algún día deje,
oh maldito sentimiento iracundo otra vez
estoy aquí, solo, el silencio invade mi
cuerpo, y los recuerdos invaden mi mente,
y luego en la oscuridad ofrendo mi sangre
al ser más hermoso que existe en el cielo oscuro,
Selene. Una ofrenda misteriosa, mi cuerpo enrojecido
por mi sangre le brinda el paso a lo no existente,
algo místico nace en mi ser y en el silencio de
la noche me siento fuerte,
oh maldito sentimiento iracundo, vuelves y
despiertas en mí una absurda depresión,
algo inexplicable, lágrimas de sangre recorren
por mi rostro, y los recuerdo aparecen de
nuevo para darle algún sentido a mi vida
y volver a hacer la nada en el todo de esta
agonizante vida.
mi ser con un fuego infernal, que quema
en lo más profundo de mi cuerpo, sos
algo indescriptible y logro entenderte,
estas aferrado a mi ser, rompiendo mi
alma en pedazos,
oh maldito sentimiento iracundo, a veces
me haces reír, otras veces llorar, luego
sufrir y después gozar, a veces quisiera
no volver a ver la luz, dejar de existir,
pero vuelves y despiertas en mi un
sentimiento infernal hacia una mujer,
y confundido en el más profundo silencio,
pienso en desaparecer, irme para siempre,
no dejar huella ni rastro de mi cuerpo,
que solo queden en sus mentes los recuerdos
pasajeros que algún día deje,
oh maldito sentimiento iracundo otra vez
estoy aquí, solo, el silencio invade mi
cuerpo, y los recuerdos invaden mi mente,
y luego en la oscuridad ofrendo mi sangre
al ser más hermoso que existe en el cielo oscuro,
Selene. Una ofrenda misteriosa, mi cuerpo enrojecido
por mi sangre le brinda el paso a lo no existente,
algo místico nace en mi ser y en el silencio de
la noche me siento fuerte,
oh maldito sentimiento iracundo, vuelves y
despiertas en mí una absurda depresión,
algo inexplicable, lágrimas de sangre recorren
por mi rostro, y los recuerdo aparecen de
nuevo para darle algún sentido a mi vida
y volver a hacer la nada en el todo de esta
agonizante vida.