Luciana Rubio
Poeta veterano en el portal
Estás ahí con tu boca de frutillas
con tu mirada que no elude retos
con tu mano firme y apretada
con esa sonrisa conocedora de almas.
Con esos ojos que miran mi centro,
y no me dejan resquicio de secreto.
Desnuda me tienes ante ti aunque me cubra.
Tiemblo y me desconozco,
pierdo noción de mi suerte con solo oírte.
Tu mirada acariciadora me estremece.
Sabes que soy otra ante ti.
Que me lanzo a cualquier abismo por tenerte.
Que me pierdo y soy solo una vibración de tonos,
un espasmo de vida enrojecida.
Soy gemido, grito, llanto, canción, arrullo,
que todos los colores se argumentan
y te hablo con aromas y te digo con flores.
Que soy sentimiento líquido que fluye,
que se derrama en cascadas y se deshace en espumas.
Eres canto de cristales que cubre bóvedas etéreas,
te sueño y el sueño me suspende.
con tu mirada que no elude retos
con tu mano firme y apretada
con esa sonrisa conocedora de almas.
Con esos ojos que miran mi centro,
y no me dejan resquicio de secreto.
Desnuda me tienes ante ti aunque me cubra.
Tiemblo y me desconozco,
pierdo noción de mi suerte con solo oírte.
Tu mirada acariciadora me estremece.
Sabes que soy otra ante ti.
Que me lanzo a cualquier abismo por tenerte.
Que me pierdo y soy solo una vibración de tonos,
un espasmo de vida enrojecida.
Soy gemido, grito, llanto, canción, arrullo,
que todos los colores se argumentan
y te hablo con aromas y te digo con flores.
Que soy sentimiento líquido que fluye,
que se derrama en cascadas y se deshace en espumas.
Eres canto de cristales que cubre bóvedas etéreas,
te sueño y el sueño me suspende.