futuroarduo
Poeta fiel al portal
Hasta ahora no sé si te ame,
Me marcaste la vida y te recuerdo
Muchas veces y tantas veces muerdo
En esta galaxia que sigue sola y sin pensar se lame.
Tus cabellos los rozaba el viento.
Parecía que se expandían con tus pies.
En este espacio de palpitación que siento,
No pude saber más allá de lo que ríes
Un sol amarillo te hacía parecer un ángel,
El viento suspirante brotaba de tu boca
Como si mis pensamientos fueran un riel
Sin destino en tus oraciones locas.
Las memorias húmedas se fueron secas,
Infinitamente daban más color y rosas
Como tu sonrisa esperando flores resecas
En mi sinceridad te daba más allá de esas cosas.
El tiempo se iba entrecruzado contigo.
Mis venas eran las redes fluyentes que sobrevivían
Por tus abrazos y besos como un divino castigo
Que al llegar la hora de gritar, mis lágrimas se decidían.
El habla se me enmudeció, sólo me quedaba gritar,
Pero el trago de la hiel se me paseó por la garganta
Y las sensaciones me contagiaban, las tuve que desojar
Como una flor pasada de luz a penumbra en horas santas.
Y tú recuerdo pasa en mí sin aviso previsto y calculado,
En el que no se si estuve por ti alguna vez enamorado
O si siempre por ti siempre estuve muy errado
Si fue maravilloso un paisaje con fuertes llamaradas
En esta tierra vacía que por ti no fue nunca más regada
Pero en tu divino regazo y en esas manos de ternura amparada
Por la suavidad de un pétalo grande que antes cabía en mi mano,
Yo te digo que ahora en hora de silencio de mi alma cazada
Esperan, retoñan y meditan estos campos humildes y malsanos.