rodrigotoro
Poeta adicto al portal
Todavía no puedo llegar a entenderme
si debía saber que amarte era un pecado,
tu cuerpo y tu alma tenían fiero candado,
pero tus ojos azulados embrujaron mi suerte.
circunvalamos el delito al desearnos y querernos
a pesar de ser dos chicos, inseguros y asustados,
trasgrediendo el edicto de veredicto despiadado,
que castiga lo contrario con las llamas de mil avernos.
nos juntamos y amamos con la luz de juventud
que obnubila y seduce con el canto de las hadas,
fuimos niños y villanos de dulces manos apretadas,
en periplo sin destino de errónea e ignota latitud.
¿te acuerdas, en tu casa, cuando estábamos a solas?
me invitaste a tu cuarto y besaste locamente,
te robaste mi claustro y cambiaste toda suerte,
y furiosa y sordamente nos quisimos con las olas.
todavía no puedo llegar a aceptarlo
si después de amarle pude alcanzar mi destino,
¿es que fui para tí una rosa que floreció en tu camino
o solo un juguete inútil al cual abandonarlo?.....
::