jose luis 1966
Poeta fiel al portal
Sentimientos embriagados
La música baja,
El oído fino y una voz gritando silencio.
Suena el ritmo de un piano viejo
entre los dedos arrugados que encuentran las notas
perdiéndose mas adentro.
Voy a olvidarme de mí.
Quiero que mi ausencia se haga canción.
Que mis años pregunten donde has escondido tu cama,
las cortinas de tu cuarto y la tina donde enjuagaste tu cuerpo con el mío.
La música vuelve y se va
y entre la foto que conserva mi cartera,
nace un teclado prestando su voz para revolver mis lagrimas.
Te debo tanto por recordarme,
por saber que he sido sin ti,
sin que los almanaques tengan el día de encontrarte de nuevo.
La noche, mis penas y la barra,
van pasando mi vida.
Todo en la vida pasa
y vuelvo a escuchar esa música entre teclas
salvada por los dedos gastados del pianista
obedeciéndolo.
Siento tus pisadas recorriendo cada ritmo de salón,
Tus resuellos pegados a mi cuello
y el ritmo cadencial agitándome.
Mis ojos se cierran buscándote entre las copas que suman la mesa, y se encuentran con el sueño.
Mis penas se han dormido.
Se han dormido embriagando recuerdos.
Ya despertaran mañana,
si es que aun no has vuelto.
La música baja,
El oído fino y una voz gritando silencio.
Suena el ritmo de un piano viejo
entre los dedos arrugados que encuentran las notas
perdiéndose mas adentro.
Voy a olvidarme de mí.
Quiero que mi ausencia se haga canción.
Que mis años pregunten donde has escondido tu cama,
las cortinas de tu cuarto y la tina donde enjuagaste tu cuerpo con el mío.
La música vuelve y se va
y entre la foto que conserva mi cartera,
nace un teclado prestando su voz para revolver mis lagrimas.
Te debo tanto por recordarme,
por saber que he sido sin ti,
sin que los almanaques tengan el día de encontrarte de nuevo.
La noche, mis penas y la barra,
van pasando mi vida.
Todo en la vida pasa
y vuelvo a escuchar esa música entre teclas
salvada por los dedos gastados del pianista
obedeciéndolo.
Siento tus pisadas recorriendo cada ritmo de salón,
Tus resuellos pegados a mi cuello
y el ritmo cadencial agitándome.
Mis ojos se cierran buscándote entre las copas que suman la mesa, y se encuentran con el sueño.
Mis penas se han dormido.
Se han dormido embriagando recuerdos.
Ya despertaran mañana,
si es que aun no has vuelto.
Última edición:
::