poetakabik
Poeta veterano en el portal
Besos que son rocío, temblor de madrugada,
cristales de deseo que el alba disipó,
susurros que en la piel dejaron su alborada,
memorias que en el tiempo la brisa disipó.
Fugaces mariposas que el aire enamoraron,
pétalos encendidos sobre un rostro de flor,
labios que entre las sombras la eternidad sellaron,
jurando en cada encuentro la forma del amor.
Besos que son naufragio de un alma peregrina,
que buscan en la espuma refugio y redención,
y al hallarse en tus labios, detienen su rutina,
pues saben que en tu boca comienza la canción.
No pidas que los cuente, ni intentes olvidarlos,
que en cada beso muere lo que el dolor forjó,
y al volver a tus brazos, al fin, puedo nombrarlos:
—los besos que me dieron la vida y el adiós—.
cristales de deseo que el alba disipó,
susurros que en la piel dejaron su alborada,
memorias que en el tiempo la brisa disipó.
Fugaces mariposas que el aire enamoraron,
pétalos encendidos sobre un rostro de flor,
labios que entre las sombras la eternidad sellaron,
jurando en cada encuentro la forma del amor.
Besos que son naufragio de un alma peregrina,
que buscan en la espuma refugio y redención,
y al hallarse en tus labios, detienen su rutina,
pues saben que en tu boca comienza la canción.
No pidas que los cuente, ni intentes olvidarlos,
que en cada beso muere lo que el dolor forjó,
y al volver a tus brazos, al fin, puedo nombrarlos:
—los besos que me dieron la vida y el adiós—.