Aisha Baranowska
Poeta que considera el portal su segunda casa
flor de abril - ardiente luna
lágrima silente
en los ojos de la tempestad...
el cielo me envuelve
y piérdome en su encanto -
como en un amanecer sin llanto
amor matando la soledad...
llenando los vacíos y salvándome del olvido -
porque esta vez no me equivoqué al escoger el camino
y hacia ti se dirige mi corazón derretido
el alma que respira la noche oscura...
con razón dicen poetas
que cuando se ama - y se ama tanto
muere la muerte ante la eternidad -
y deja de existir el tiempo...
en la ausencia se anhela, alimentando las esperanzas
lo que se agradece cuando viene
con un mar de poemas ofreciendo la vida
a aquel afortunado que ha tenido la suerte
de elegirnos entre tantas otras mujeres -
y sabemos entonces, que somos
la más feliz, la más privilegiada -
porque es un gran honor ser tuya, amado señor -
y una dicha tan enorme
que hasta las estrellas miran envidiosas
celosas de esta luna muerta de amor...
y somos fuego que baila
sobre las cenizas de un mundo viejo -
porque la vida por fin nos vuelve a sonreír...
besamos con fervor el árbol de todos los atardeceres
con raíz puesta firme sobre la luna
el canto de la madrugada
el azul que nuestro ser invoca
desesperadamente...
besamos el viento loco que juega
con el cabello de la noche...
y sentimos plenamente el goce
de las cadenas que nos tienen cautiva...
no somos reina porque él es el rey -
mas, somos la copa entre sus manos
y agua para su sed...
besamos el trayecto de sus pasos
y su sombra en la pared -
y morimos de la angustia
cuando se enoja...
de felicidad cuando deshoja
la rama rota que somos
para quemarla viva en la hoguera -
sin que termine jamás el otoño...
mientras somos
la eterna primavera...
[10/03/2014]
Última edición: