Lorena.
Poeta asiduo al portal
Sentirte a mi lado...
Solo quiero sentirte a mi lado
saber que jamás de mi lado desertarás
sentirte a mi lado y oír de ti, un te amo.
Te fuiste sabiendo que te amaba
porqué, si yo no sabía más que quererte,
que adueñarme del reflejo de tu mirada
para saber que sin ti jamás estaría
solo te fuiste, dejándome en una triste agonía.
Agonía que hoy el alma me desgarra,
agonía que me hace gritar en silencio,
lo tanto que yo te amaba,
lo inmenso, lo insuperable de este sentimiento,
que en mi pecho hoy, el corazón reclama.
Solo quiero sentirte a mi lado,
que tus brazos me protejan,
observarte dormir, y crear una hermosa poesía
cuyo título tenga tu nombre.
cuyas líneas retraten tu rostro.
Sentirte a mi lado,
sentir el dulce, cuando tus labios me besan,
el perfume que se desprende de tu piel,
los intensos latidos desenfrenados
cuando besas delicadamente mi cuello.
Porqué te alejaste, si más a ti,
a nadie podré querer,
solo tú me hacer sonreír.
Pero qué queda de ti en mi,
Solo el silencio de tu partida,
aquel beso de despedida, en mi mejilla,
la carta con tu nombre,
y simplemente tu firma,
en un rincón en dónde anida,
un suspiro, de un alma herida
Sentirte a mi lado, es mi último deseo
si es que la muerte me llega,
solo he de confesar, que aún te amo...
Solo quiero sentirte a mi lado
saber que jamás de mi lado desertarás
sentirte a mi lado y oír de ti, un te amo.
Te fuiste sabiendo que te amaba
porqué, si yo no sabía más que quererte,
que adueñarme del reflejo de tu mirada
para saber que sin ti jamás estaría
solo te fuiste, dejándome en una triste agonía.
Agonía que hoy el alma me desgarra,
agonía que me hace gritar en silencio,
lo tanto que yo te amaba,
lo inmenso, lo insuperable de este sentimiento,
que en mi pecho hoy, el corazón reclama.
Solo quiero sentirte a mi lado,
que tus brazos me protejan,
observarte dormir, y crear una hermosa poesía
cuyo título tenga tu nombre.
cuyas líneas retraten tu rostro.
Sentirte a mi lado,
sentir el dulce, cuando tus labios me besan,
el perfume que se desprende de tu piel,
los intensos latidos desenfrenados
cuando besas delicadamente mi cuello.
Porqué te alejaste, si más a ti,
a nadie podré querer,
solo tú me hacer sonreír.
Pero qué queda de ti en mi,
Solo el silencio de tu partida,
aquel beso de despedida, en mi mejilla,
la carta con tu nombre,
y simplemente tu firma,
en un rincón en dónde anida,
un suspiro, de un alma herida
Sentirte a mi lado, es mi último deseo
si es que la muerte me llega,
solo he de confesar, que aún te amo...