TouchingGod
Poeta recién llegado
Con aire senequista
rebusco la excelencia
y a menudo
sólo encuentro soledad,
mirando al horizonte
encuentro las preguntas
a mis respuestas,
y me dejo invadir por ese sentimiento
que embarga a los lugares
que han sido habitados con mucha vida,
pero que ahora están vacíos.
El tiempo deja de ser un invento medido por agujas de reloj,
para convertirse en sensaciones que marquen las horas del día,
el mar huele a mar como nunca,
el sol ilumina pero ya no pica,
y el silencio se hace dueño de las noches,
mientras
yo
me preparo
para todo
lo que ha de venir
a
mi
vida.
rebusco la excelencia
y a menudo
sólo encuentro soledad,
mirando al horizonte
encuentro las preguntas
a mis respuestas,
y me dejo invadir por ese sentimiento
que embarga a los lugares
que han sido habitados con mucha vida,
pero que ahora están vacíos.
El tiempo deja de ser un invento medido por agujas de reloj,
para convertirse en sensaciones que marquen las horas del día,
el mar huele a mar como nunca,
el sol ilumina pero ya no pica,
y el silencio se hace dueño de las noches,
mientras
yo
me preparo
para todo
lo que ha de venir
a
mi
vida.