coral
Una dama muy querida en esta casa.
Ser humano duele mucho
cuando florece la vida
y vamos creciendo.
Se nos pasa el tiempo...
vemos un dulce niño
y de grande volverse un suplicio.
Pasa la primavera y el verano,
viene el otoño y luego el triste invierno
y las flores que admiramos,
ya no están sino en los sueños.
Se van nuestros amigos,
nuestros amores...
y con ellos nuestros recuerdos.
Retumban entre paredes,
las risas y los juegos... como fantasmas viejos
y pendiendo de algún cintillo,
las viejas fotografías, color sepia,
con marcos dorados como el trigo.
La imagen de los hijos,
suspiramos por ellos...
porque volaron para formar su nido.
Los padres, los abuelos...
se quedaron escondidos...
en la antigua biblioteca,
con ojos de difuntos...
entre marcos más anticuados,
de color marrón oscuro.
Vino la evolución:
con sus avances y modas...
y los que somos hoy...
sólo seremos mañana imágenes,
de viejas fotografías
colgadas en una pared enmohecía...
y si acaso... alguien se acuerde
regalándonos un suspiro...
¡Hay que vivir alegremente!,
los dos instantes que nos da la vida.
y no permitir que se nos vuelva vacía...
Es por esto, que yo escribo, mis dulces melodías,
para que allí quede mi espíritu
y no se pierda en el infinito vacio.
* coral *
cuando florece la vida
y vamos creciendo.
Se nos pasa el tiempo...
vemos un dulce niño
y de grande volverse un suplicio.
Pasa la primavera y el verano,
viene el otoño y luego el triste invierno
y las flores que admiramos,
ya no están sino en los sueños.
Se van nuestros amigos,
nuestros amores...
y con ellos nuestros recuerdos.
Retumban entre paredes,
las risas y los juegos... como fantasmas viejos
y pendiendo de algún cintillo,
las viejas fotografías, color sepia,
con marcos dorados como el trigo.
La imagen de los hijos,
suspiramos por ellos...
porque volaron para formar su nido.
Los padres, los abuelos...
se quedaron escondidos...
en la antigua biblioteca,
con ojos de difuntos...
entre marcos más anticuados,
de color marrón oscuro.
Vino la evolución:
con sus avances y modas...
y los que somos hoy...
sólo seremos mañana imágenes,
de viejas fotografías
colgadas en una pared enmohecía...
y si acaso... alguien se acuerde
regalándonos un suspiro...
¡Hay que vivir alegremente!,
los dos instantes que nos da la vida.
y no permitir que se nos vuelva vacía...
Es por esto, que yo escribo, mis dulces melodías,
para que allí quede mi espíritu
y no se pierda en el infinito vacio.
* coral *