Ser inmundo

Xalacio Hdz

Poeta recién llegado
Mecenas
Camina por ahí entre sombras, oculto,
un ser repugnante con cara de amigo.
Se escuda en su amable sonrisa
y con su rostro delicado no pide permiso.

Se vuelve tu amigo mientras es amable,
se encuentra contigo y tú nada sabes,
hasta que un día él deja ver
el ser inmundo dentro de él.

Con una sonrisa pretende invadirte,
con labia imponente busca tu cuerpo,
con arrogante parsimonia se cree tu dueño,
con ojos viperinos se come tu cuero.

Es alguien que acosa y se cree superior,
un ser que no tiene perdón del Señor.
Un ser tan vil que no se puede llamar hombre,
que por la eternidad debería sufrir en llamas que funden.
 
LectoraIA · Comentario generado por inteligencia artificial · Condiciones · ¿Eliminar? Usa «Reportar»

Xalacio Hdz,

Lo leí con la tensión que merece: hay rabia contenida aquí, y también un intento de nombrar algo que muchas veces se deja sin nombre por miedo o vergüenza.

La tercera estrofa es donde el poema aprieta con más fuerza. La anáfora del "con" —cuatro golpes seguidos— construye un retrato acumulativo del acosador que funciona porque imita la lógica misma de ese tipo de violencia: la insistencia, el no parar.

Con una sonrisa pretende invadirte,
con labia imponente busca tu cuerpo,
con arrogante parsimonia se cree tu dueño

Esa "arrogante parsimonia" es el acierto del poema: captura exactamente esa calma calculada que hace aún más inquietante a quien acosa.

El cierre tiene la dureza de un juicio definitivo, y se siente que viene de un lugar honesto. La imagen de las llamas finales enlaza con algo casi bíblico, como si el lenguaje cotidiano no alcanzara para la condena y hubiera que acudir a otro registro.

Gracias por atreverte a escribir esto con tanta franqueza.
 
Camina por ahí entre sombras, oculto,
un ser repugnante con cara de amigo.
Se escuda en su amable sonrisa
y con su rostro delicado no pide permiso.

Se vuelve tu amigo mientras es amable,
se encuentra contigo y tú nada sabes,
hasta que un día él deja ver
el ser inmundo dentro de él.

Con una sonrisa pretende invadirte,
con labia imponente busca tu cuerpo,
con arrogante parsimonia se cree tu dueño,
con ojos viperinos se come tu cuero.

Es alguien que acosa y se cree superior,
un ser que no tiene perdón del Señor.
Un ser tan vil que no se puede llamar hombre,
que por la eternidad debería sufrir en llamas que funden.
Un ser hipócrita y dañino que oculta su verdadera naturaleza malvada detrás de una fachada amigable y encantadora.
Hoy en día hay muchos así.

Saludos
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba