Jairo Castillo Romerin
Poeta adicto al portal
SER LA LUZ
BAJO LAS DICCIONES del cuerpo
la hora explota, los dominios de aquellas
coloraciones viscosas que ahora son abismos
donde pálpitos de luz parda alardean
con su furor altivo
los heraldos de un tiempo fugitivo.
Ser la luz, la tierra que yodada alimenta
los iris de los días, el cuerpo que ha de fenecer
los sepultos aromas; leer en el huero diccionario
la palabra que abierta nos nombra el cosmos.
BAJO LAS DICCIONES del cuerpo
la hora explota, los dominios de aquellas
coloraciones viscosas que ahora son abismos
donde pálpitos de luz parda alardean
con su furor altivo
los heraldos de un tiempo fugitivo.
Ser la luz, la tierra que yodada alimenta
los iris de los días, el cuerpo que ha de fenecer
los sepultos aromas; leer en el huero diccionario
la palabra que abierta nos nombra el cosmos.
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