Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tus labios no han cesado de embriagarse en el refugio
de mis brazos todavía temblorosos.
Puedes esconder tus miedos indefinidos pero tu embrujo
ya se consume y me aprieta.
me propongo perseguir tu figura que se ha estirado y se
hunde fugándose en la espesura solitarias de las calles.
Lleno de estupor, socavado, consigo percibir ocasionalmente
tus pasos resonantes en la turbadora noche de asfalto mojado.
El silencio se ha impuesto quebrando mi silencio.
Todo parece calmo, pero me desespera la fugacidad aliada
con el viento intempestivo. Me desespera no hallar un rastro.
Sé que eres fugaz, siempre fuiste libre.
A veces has emergido en días desiguales con cara de espanto.
Sé que estás sujeta a la levedad del devenir.
Zumban dúctiles nuevos abrazos y soy feliz.
Has retornado escondiendo tus miedos, sin disculpas y sin
arrepentirte reiteras la promesa dudosa de anidar, de quedar
conmigo para siempre...
de mis brazos todavía temblorosos.
Puedes esconder tus miedos indefinidos pero tu embrujo
ya se consume y me aprieta.
me propongo perseguir tu figura que se ha estirado y se
hunde fugándose en la espesura solitarias de las calles.
Lleno de estupor, socavado, consigo percibir ocasionalmente
tus pasos resonantes en la turbadora noche de asfalto mojado.
El silencio se ha impuesto quebrando mi silencio.
Todo parece calmo, pero me desespera la fugacidad aliada
con el viento intempestivo. Me desespera no hallar un rastro.
Sé que eres fugaz, siempre fuiste libre.
A veces has emergido en días desiguales con cara de espanto.
Sé que estás sujeta a la levedad del devenir.
Zumban dúctiles nuevos abrazos y soy feliz.
Has retornado escondiendo tus miedos, sin disculpas y sin
arrepentirte reiteras la promesa dudosa de anidar, de quedar
conmigo para siempre...
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