Curianito el Nene
Poeta recién llegado
SER POETA
En estos tiempos, donde la gente le apuesta todo al futuro y a la modernidad. Donde quiere conocer todas las cosas que están a su alrededor, pues, que quiere conocer de afuera hacia dentro, descubrirse con su ambiente inútilmente, ha olvidado que el verdadero Yo se encuentra adentro de cada uno.
Es deber más que un derecho el del poeta, de enseñar, ¡Enseñar! Tras experiencias vividas encarnadas en la letra, a descubrir ese ser humano que aun llevamos dentro todos.
En la deprimida situación de nuestras naciones, los que lo tienen todo no tienen nada y los que tienen nada añoran tenerlo todo y es que la marginación y la riqueza no se hayan saciadas nunca. Pero pienso cuando veo y a veces lloro, ¿Qué es mas valioso? Y es que cambiamos los andares por oro y ¿la plata?, ¿Qué no hay plata en las estrellas?, desventurada generación materialista.
Las guerras, la violencia y mas que nada, hieren a nuestra tierra y nuestra alma, la indiferencia y la frialdad, de una nueva raza insípida, que olvida sus culturas y tradiciones, que olvida las palabras de los viejos y la sencillez de un día de primavera, esos en los que las aves vuelan, como candidas las mariposas y las flores que reposan placenteras, lo hemos sustituido cruelmente.
Es en estos tiempos en los que, los poetas del nuevo siglo, hemos nacido. ¡Deber!, siempre un deber, es despertar todos los días, esgrimiendo con dignidad y orgullo en la frente el rotulo imaginario que nos da la vida: Ser poeta . Ser creadores y participes de la aleación de sentimientos, del encuentro y la relación de los sentires de la gente, ¡de nuestro pueblo!, es amar a los demás y amarse a si mismo. Es ver algo mas, darle un valor agregado a la luna, a la noche, a las flores y los niños, a los campos y los horizontes. Es transformar en vergel el camino, de los que vienen penando tras nosotros.
Eso compañeros, es ser poeta. No pedimos nada a nadie porque tenemos la profesión que sin oficialismos, el señor de ala arriba nos ha entregado. Para nosotros amanece con otro sol y anochece con otra luna, en la piel tierna de la flor yace otra flor y en las aguas del río, mana otro río. Somos portadores de penas más grandes que la noche sin día y amamos, amamos con devoción, porque es para el poeta el amor su vida, su luz y su alegría.
Somos camaradas, millonarios del alma, porque los días nos pagan, con nuevas penas y nuevos amores y porque Dios nos ha entregado un deber muy grande para consigo: Enseñarle a vivir a los hombres, poniendo, un beso en los labios del injurioso, demos pan de vida a las manos envidiosas. Regalémosle un amigo al egoísta y una flor al violento. Enseñemos al racista a ver en los ojos del negro, del judío, ¡del latino!, su esencia ¡su ser!, hagamos que se encuentre a si mismo y llore de alegría abrasando a su igual.
Ofrezcamos nuestros versos, al mundo, porque nadie merece más amor, que los desventurados de nuestro planeta
Muchas gracias.
En estos tiempos, donde la gente le apuesta todo al futuro y a la modernidad. Donde quiere conocer todas las cosas que están a su alrededor, pues, que quiere conocer de afuera hacia dentro, descubrirse con su ambiente inútilmente, ha olvidado que el verdadero Yo se encuentra adentro de cada uno.
Es deber más que un derecho el del poeta, de enseñar, ¡Enseñar! Tras experiencias vividas encarnadas en la letra, a descubrir ese ser humano que aun llevamos dentro todos.
En la deprimida situación de nuestras naciones, los que lo tienen todo no tienen nada y los que tienen nada añoran tenerlo todo y es que la marginación y la riqueza no se hayan saciadas nunca. Pero pienso cuando veo y a veces lloro, ¿Qué es mas valioso? Y es que cambiamos los andares por oro y ¿la plata?, ¿Qué no hay plata en las estrellas?, desventurada generación materialista.
Las guerras, la violencia y mas que nada, hieren a nuestra tierra y nuestra alma, la indiferencia y la frialdad, de una nueva raza insípida, que olvida sus culturas y tradiciones, que olvida las palabras de los viejos y la sencillez de un día de primavera, esos en los que las aves vuelan, como candidas las mariposas y las flores que reposan placenteras, lo hemos sustituido cruelmente.
Es en estos tiempos en los que, los poetas del nuevo siglo, hemos nacido. ¡Deber!, siempre un deber, es despertar todos los días, esgrimiendo con dignidad y orgullo en la frente el rotulo imaginario que nos da la vida: Ser poeta . Ser creadores y participes de la aleación de sentimientos, del encuentro y la relación de los sentires de la gente, ¡de nuestro pueblo!, es amar a los demás y amarse a si mismo. Es ver algo mas, darle un valor agregado a la luna, a la noche, a las flores y los niños, a los campos y los horizontes. Es transformar en vergel el camino, de los que vienen penando tras nosotros.
Eso compañeros, es ser poeta. No pedimos nada a nadie porque tenemos la profesión que sin oficialismos, el señor de ala arriba nos ha entregado. Para nosotros amanece con otro sol y anochece con otra luna, en la piel tierna de la flor yace otra flor y en las aguas del río, mana otro río. Somos portadores de penas más grandes que la noche sin día y amamos, amamos con devoción, porque es para el poeta el amor su vida, su luz y su alegría.
Somos camaradas, millonarios del alma, porque los días nos pagan, con nuevas penas y nuevos amores y porque Dios nos ha entregado un deber muy grande para consigo: Enseñarle a vivir a los hombres, poniendo, un beso en los labios del injurioso, demos pan de vida a las manos envidiosas. Regalémosle un amigo al egoísta y una flor al violento. Enseñemos al racista a ver en los ojos del negro, del judío, ¡del latino!, su esencia ¡su ser!, hagamos que se encuentre a si mismo y llore de alegría abrasando a su igual.
Ofrezcamos nuestros versos, al mundo, porque nadie merece más amor, que los desventurados de nuestro planeta
Muchas gracias.