Uno Más Del Montón
Poeta recién llegado
Mundo de muerte, miserable infierno. Unos buscan lo que quieren y otros intentan hacer lo bueno; el resto sólo estamos en un error, en un mundo perdido como maldición por no hacer lo mismo que los otros. Déjenme dormir sobre el fuego y mantener vivos mis demonios; no les pido sueños, sino descanso para seguir soportando el sufrimiento de estar vivo siendo un ser extraño de pensamientos inmundos: bestia solitaria de mísero aspecto que piensa y escribe sentado en el tiempo esperando la muerte. Soy una blasfemia, vástago del Diablo, amante del arte que amerita el basurero, un inmundo poeta mediocremente considerado. Dios es amor y nos hizo miseria, la vida es hermosa y aun así nos asesina; los animales son salvajes y sienten misericordia, las personas pueden controlar lo que hacen pero no abandonan la bestialidad; la naturaleza posee el orden perfecto y sin embargo nos orilla al caos, el universo sigue siendo uno y no deja de ser infinito, el cosmos cree saber lo que hace y no tiene idea de lo que ha hecho, el tiempo dura un momento pero el momento se vuelve relativo que comparado con un segundo, el momento es eterno y la eternidad del infierno es lo que espero después de vivir demostrando que no necesite a Dios, como castigo por obligarme a estar vivo. Pues soy el bastardo del cielo, criado por el sufrimiento, arrullado en llanto de los demonios que producen carcajadas a los seres que habitan el mundo. No soy más que lo que todos son, soñadores inescrutables de un misterio: El cadáver inefable del inexistente pasado.