josepanton
Poeta recién llegado
Dije: Serás mía mujer de ojos tristes,
mientras mi voz buscaba enredarse en tu silencio.
Todo era confuso, difuso y vago,
como lecho del mar: brusca tempestad marina.
Pensé: Te esperaré como aquellas aves ciegas,
que acérrimas aguardan entre los muros,
a que un tenue rayo de sol inesperado,
les conceda un milagro a sus pupilas.
Cuando el alba exagere las horas del sueño,
no quisiera soñar con tu boca ensangrentada;
porque entonces habré soñado tanto,
que vendrá a visitarme la borrasca de invierno,
y nostalgias mojadas combatirán en tu nombre,
se mezclarán en mi sangre y vivirán conmigo.
mientras mi voz buscaba enredarse en tu silencio.
Todo era confuso, difuso y vago,
como lecho del mar: brusca tempestad marina.
Pensé: Te esperaré como aquellas aves ciegas,
que acérrimas aguardan entre los muros,
a que un tenue rayo de sol inesperado,
les conceda un milagro a sus pupilas.
Cuando el alba exagere las horas del sueño,
no quisiera soñar con tu boca ensangrentada;
porque entonces habré soñado tanto,
que vendrá a visitarme la borrasca de invierno,
y nostalgias mojadas combatirán en tu nombre,
se mezclarán en mi sangre y vivirán conmigo.