Victor Rodriguez
Poeta fiel al portal
Ya raudo seré tuyo y tú estarás, mi vida,
hechizada en mi arrullo, por mis brazos rodeada,
tu cabellera enhiesta, con tu piel erizada,
disfrutando mis labios… tu de ellos, consentida.
Quiero darte un abrazo hasta el amanecer.
Que un lapso de mil horas dure un abrazo tuyo;
que al soltarte semejes floreciente capullo
y prorrumpas aromas de mi cuerpo, mujer.
Ya no lo dude el cosmos, te amaré, ¡Ya, sin juicio
por tus cálidos pechos! El bisbiseo de ellos
son torrentes en mi alma de eternos sueños bellos.
No contemplar tus lagos, tus ojos. Es suplicio.
hechizada en mi arrullo, por mis brazos rodeada,
tu cabellera enhiesta, con tu piel erizada,
disfrutando mis labios… tu de ellos, consentida.
Quiero darte un abrazo hasta el amanecer.
Que un lapso de mil horas dure un abrazo tuyo;
que al soltarte semejes floreciente capullo
y prorrumpas aromas de mi cuerpo, mujer.
Ya no lo dude el cosmos, te amaré, ¡Ya, sin juicio
por tus cálidos pechos! El bisbiseo de ellos
son torrentes en mi alma de eternos sueños bellos.
No contemplar tus lagos, tus ojos. Es suplicio.
Última edición: