caballero del silencio
Poeta recién llegado
Conceptualizaré tu imagen en función del tiempo:
Con jerarquía artística;
Seré analista en catatonia, enclaustrado en tu vastedad.
Condenado a pasar errante; buscando tu mutismo,
La palabra abovedada que aletea en tus labios,
El vértigo exiliado que en tus ojos pernocta,
Aquel vibrar insurrecto que flagela al olvido
Y cautiva letargos que deambulan en ti.
Palabra acendrada, corpúsculo de luz;
Indagaré en la dualidad de tu horizonte,
Hundiéndome en tu ocaso;
Trascenderé la penumbra,
Cubriré tu cénit con infranqueables muros
Resguardando el inicio de tu eternidad.
Cruzaré absorto tu solemne gesto:
Con delirio inverosímil, con locura intacta.
Seré partícula suspendida
Por el secreto magnetismo de tus ojos
Y extático en tu contemplación
Me volveré acento y deletrearé tu andar.
Jamás pospondré de nuevo la ansiedad de verte,
La sutil neurosis que enciende mi lado oscuro, mis ser sombrío;
Espejismos recurrentes fluirán por el cauce de mis venas,
Desangraré nostalgias en versos y alaridos,
Entonces en diáfano advenimiento,
El desvelo exprimirá mi melancolía
Y el humo de la plenitud ahogará mis gritos.
Juguetearé en los halos de tu espesa niebla,
Etérea como la lágrima que encontró la ausencia;
Seré fragmento sensorial, clímax cognitivo,
Gota que erosiona la memoria,
Un recuerdo desbocado que converge en el olvido;
Y con luz vesperal esbozaré tu figura
En l lienzo entumecido del espacio.
En minuciosa espera contemplaré tus ojos,
En un suspiro eterno inhalaré tu aroma
Como estertor ahogado;
Susurraré mi vida en estridencia armónica,
Depositaré mi historia entre tus dedos
Para que la reescribas con inefable convicción;
Seré tu idilio impalpable
Y auscultaré al silencio para escuchar tu voz.
Con jerarquía artística;
Seré analista en catatonia, enclaustrado en tu vastedad.
Condenado a pasar errante; buscando tu mutismo,
La palabra abovedada que aletea en tus labios,
El vértigo exiliado que en tus ojos pernocta,
Aquel vibrar insurrecto que flagela al olvido
Y cautiva letargos que deambulan en ti.
Palabra acendrada, corpúsculo de luz;
Indagaré en la dualidad de tu horizonte,
Hundiéndome en tu ocaso;
Trascenderé la penumbra,
Cubriré tu cénit con infranqueables muros
Resguardando el inicio de tu eternidad.
Cruzaré absorto tu solemne gesto:
Con delirio inverosímil, con locura intacta.
Seré partícula suspendida
Por el secreto magnetismo de tus ojos
Y extático en tu contemplación
Me volveré acento y deletrearé tu andar.
Jamás pospondré de nuevo la ansiedad de verte,
La sutil neurosis que enciende mi lado oscuro, mis ser sombrío;
Espejismos recurrentes fluirán por el cauce de mis venas,
Desangraré nostalgias en versos y alaridos,
Entonces en diáfano advenimiento,
El desvelo exprimirá mi melancolía
Y el humo de la plenitud ahogará mis gritos.
Juguetearé en los halos de tu espesa niebla,
Etérea como la lágrima que encontró la ausencia;
Seré fragmento sensorial, clímax cognitivo,
Gota que erosiona la memoria,
Un recuerdo desbocado que converge en el olvido;
Y con luz vesperal esbozaré tu figura
En l lienzo entumecido del espacio.
En minuciosa espera contemplaré tus ojos,
En un suspiro eterno inhalaré tu aroma
Como estertor ahogado;
Susurraré mi vida en estridencia armónica,
Depositaré mi historia entre tus dedos
Para que la reescribas con inefable convicción;
Seré tu idilio impalpable
Y auscultaré al silencio para escuchar tu voz.