Luzibell Ferreyra
Poeta recién llegado
Pedí un deseo sin la menor esperanza más que el anhelo,
pedí una señal y Él sonriendo me obsequió consuelo,
poniéndote en mi horizonte y en tu faz aquel gesto.
Sonriendo,
contuvo mi aliento mientras entrabas por la puerta.
Sonriendo,
respondiste mi pregunta con tu sola presencia.
¿Seré yo la ilusa
o será la esperanza que nace de lo más simple?
De una mirada, de una palabra,
de una coincidencia extraña.
¿Seré yo la que sonría mañana,
la que cumpla tus deseos,
la que te ofrezca su fe y afecto?
¿Seré yo? - déjame serlo –
Pues Él está ahí y me sigue sonriendo.
Poniéndote a cada minuto en mi pensamiento,
dando cuerda a mi corazón incierto.
pedí una señal y Él sonriendo me obsequió consuelo,
poniéndote en mi horizonte y en tu faz aquel gesto.
Sonriendo,
contuvo mi aliento mientras entrabas por la puerta.
Sonriendo,
respondiste mi pregunta con tu sola presencia.
¿Seré yo la ilusa
o será la esperanza que nace de lo más simple?
De una mirada, de una palabra,
de una coincidencia extraña.
¿Seré yo la que sonría mañana,
la que cumpla tus deseos,
la que te ofrezca su fe y afecto?
¿Seré yo? - déjame serlo –
Pues Él está ahí y me sigue sonriendo.
Poniéndote a cada minuto en mi pensamiento,
dando cuerda a mi corazón incierto.