Sería prudente de tu parte que me dejaras en paz
Que abandonaras mi pensamiento
A cada instante en cada momento
Cuando duermo, cuando como,
Cuando río, cuando callo;
Sería prudente de tu parte
Dejar de entrometerte en mi vida
Dejar de estorbarme,
Dejar de atravesarte cada vez que sonrío,
Cada vez que intento ser feliz.
Sería prudente y considerado que me dejaras ir,
Que dejaras de estar presente en todas partes y a todas horas,
Que dejaras de echar raíces en mi mente,
Que te esfumaras, te desvanecieras.
Quizá lo más prudente corazón y alma mía,
Es que nunca te hubieras aparecido,
Que hubieras tenido la decencia de no encantarme,
De no amarme, de no ahogarme lentamente entre tus brazos.
Sería prudente, pero es tarde
Ya me encantaste, ya me amaste, ya me ahogaste,
Ya echaste raíces en mi mente
Y ya es tarde cariño, demasiado tarde para mí.
Que abandonaras mi pensamiento
A cada instante en cada momento
Cuando duermo, cuando como,
Cuando río, cuando callo;
Sería prudente de tu parte
Dejar de entrometerte en mi vida
Dejar de estorbarme,
Dejar de atravesarte cada vez que sonrío,
Cada vez que intento ser feliz.
Sería prudente y considerado que me dejaras ir,
Que dejaras de estar presente en todas partes y a todas horas,
Que dejaras de echar raíces en mi mente,
Que te esfumaras, te desvanecieras.
Quizá lo más prudente corazón y alma mía,
Es que nunca te hubieras aparecido,
Que hubieras tenido la decencia de no encantarme,
De no amarme, de no ahogarme lentamente entre tus brazos.
Sería prudente, pero es tarde
Ya me encantaste, ya me amaste, ya me ahogaste,
Ya echaste raíces en mi mente
Y ya es tarde cariño, demasiado tarde para mí.