versos rotos
La poesía es el cristal a través del que miro.
Una luna blanca amansa la negrura
infinita de la noche silenciosa,
una luna blanca, abruma de tan pura:
faro insomne de mi mente ociosa.
Delata mis sombras su blancura fogosa,
no hallo escondite a mi amargura,
y en su blancura mi mano perezosa
hace trazos de un verso que se fractura.
Faltas, y la luna alumbra tu vacío,
penetra en la soledad que te reclama.
Como fantasma de tu adiós impío
su blanco lacerante sobre mí derrama.
Faltas, no se sanar el dolor que inflama
el alma y deja el corazón sin brío.
Y la luna extiende su blanca trama,
redonda, sobre mi inerte lecho frío
infinita de la noche silenciosa,
una luna blanca, abruma de tan pura:
faro insomne de mi mente ociosa.
Delata mis sombras su blancura fogosa,
no hallo escondite a mi amargura,
y en su blancura mi mano perezosa
hace trazos de un verso que se fractura.
Faltas, y la luna alumbra tu vacío,
penetra en la soledad que te reclama.
Como fantasma de tu adiós impío
su blanco lacerante sobre mí derrama.
Faltas, no se sanar el dolor que inflama
el alma y deja el corazón sin brío.
Y la luna extiende su blanca trama,
redonda, sobre mi inerte lecho frío