Puccinela
Poeta adicto al portal
Sevilla,
caladero de envidias absurdas
en decantado amor por sus naranjos.
Sevilla,
pureza en adoquín y almenas
soniquete de barrio y pérgola.
No existe lugar
donde la espuma de un río
es polvo de magia y limo,
desborde exaltado
de amor y amargura.
Sevilla,
crujido de tabla en costal,
amanecer romano
y atardecer moruno
que despide al enamorado
en la salada mar,
allí donde los sueños de un río se hacen realidad.
caladero de envidias absurdas
en decantado amor por sus naranjos.
Sevilla,
pureza en adoquín y almenas
soniquete de barrio y pérgola.
No existe lugar
donde la espuma de un río
es polvo de magia y limo,
desborde exaltado
de amor y amargura.
Sevilla,
crujido de tabla en costal,
amanecer romano
y atardecer moruno
que despide al enamorado
en la salada mar,
allí donde los sueños de un río se hacen realidad.