Enrique Romero
Poeta recién llegado
Noche, la noche late,
palpita la luna su corazón celeste.
Viaja desde sus claros
la vaharada de vid y mieles
que jadea mientras me besa,
este jardín de estrellas.
Su piel nocturna es prisma
de crepúsculos violetas.
Remanso mío, estanque mío,
donde mi corazón se desangra
y respira, como pez en el agua,
en su manantial de sangre enamorada.
palpita la luna su corazón celeste.
Viaja desde sus claros
la vaharada de vid y mieles
que jadea mientras me besa,
este jardín de estrellas.
Su piel nocturna es prisma
de crepúsculos violetas.
Remanso mío, estanque mío,
donde mi corazón se desangra
y respira, como pez en el agua,
en su manantial de sangre enamorada.