SebastianC
Poeta recién llegado
Si acaso estan tus pasos
viniendo aún hacia mis días,
siembro de hojarascas amarillas cada tarde
con labios que los besen para apurar tu angustia.
Por si una noche entre tus senos, sopla un angel,
su aliento sideral y te convence,
te sueño interminables tempestades
batiendo su furor sobre las puertas.
Relámpagos y signos que iluminen
ojos telúricos detrás de las ventanas.
Te pienso aguamaniles de esmeralda
en los pozos profundos de mi boca,
y una canción de sal, y sol, y olivos,
con los que bautizar tu piel en cada pliegue.
Si acaso estan tus pasos
viniendo aún hacia mis días,
búscame al pié de los dolientes pinos
que crecieron en los valles de la espera.
Recojo tus gotas en mi piel:
lejano llueve tu silencio
sobre mi sed de siglos.
viniendo aún hacia mis días,
siembro de hojarascas amarillas cada tarde
con labios que los besen para apurar tu angustia.
Por si una noche entre tus senos, sopla un angel,
su aliento sideral y te convence,
te sueño interminables tempestades
batiendo su furor sobre las puertas.
Relámpagos y signos que iluminen
ojos telúricos detrás de las ventanas.
Te pienso aguamaniles de esmeralda
en los pozos profundos de mi boca,
y una canción de sal, y sol, y olivos,
con los que bautizar tu piel en cada pliegue.
Si acaso estan tus pasos
viniendo aún hacia mis días,
búscame al pié de los dolientes pinos
que crecieron en los valles de la espera.
Recojo tus gotas en mi piel:
lejano llueve tu silencio
sobre mi sed de siglos.