Si algún día me dejas, no digas que me odias,
Ni le cuentes a nadie, cosas malas de mi;
Que yo tendré el valor de contarle a la gente,
Si acaso me preguntan el por qué te perdí.
Ya yo me he dado cuenta que tú eres vengativa,
Que no perdonas nada y lucha hasta el final,
Por eso yo no quiero, tenerte de enemiga;
Y si pierdo tu amor, que seas mi rival.
No sabes cuanto pienso al cambiar tu postura,
Y escucho las palabras que dices al hablar;
Se me paran los pelos al oír tus diabluras;
Porque son tus mensajes, de un diablo terrenal.
Si algún día me dejas, no quiero ni pensarlo,
Si pasa por tu mente verme andar de rodillas y sea mi calvario;
Que escuchen tus palabras y lo puedas lograr,
Por eso yo me amparo en el poder divino del Padre Celestial.
Ni le cuentes a nadie, cosas malas de mi;
Que yo tendré el valor de contarle a la gente,
Si acaso me preguntan el por qué te perdí.
Ya yo me he dado cuenta que tú eres vengativa,
Que no perdonas nada y lucha hasta el final,
Por eso yo no quiero, tenerte de enemiga;
Y si pierdo tu amor, que seas mi rival.
No sabes cuanto pienso al cambiar tu postura,
Y escucho las palabras que dices al hablar;
Se me paran los pelos al oír tus diabluras;
Porque son tus mensajes, de un diablo terrenal.
Si algún día me dejas, no quiero ni pensarlo,
Si pasa por tu mente verme andar de rodillas y sea mi calvario;
Que escuchen tus palabras y lo puedas lograr,
Por eso yo me amparo en el poder divino del Padre Celestial.