sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Si anochece,
hay mágicas sensaciones.
Como la noche,
desvelando sus secretos.
No me gusta dormir en la oscuridad.
Solo vivir.
Y escribir versos.
Si con eso,
ya estoy despierto.
Esta y mil noches te aprecio.
Llegan los días.
Miro mis versos.
Es cuando sueño.
Si eso es eterno.
Veo dos mundos.
El tuyo.
El mió.
Veo veo,
Mi vida en dos versos.
Te amo.
Te tengo.
Tengo tu estilo.
Unido al deseo.
Deseo,
que tierno.
Deseo,
que triunfa en el tiempo.
Tengo dos noches,
para hablarte en secreto.
Para mi suerte no poder rechazarse.
Es donde mejor,
puedo observarte.
No existen infiernos,
cuando la poesía es brillante.
Y si se enfoca lo dulce,
se ve su reflejo.
El reflejo romántico.
El cual yo amo.
El cual,
yo veo.
hay mágicas sensaciones.
Como la noche,
desvelando sus secretos.
No me gusta dormir en la oscuridad.
Solo vivir.
Y escribir versos.
Si con eso,
ya estoy despierto.
Esta y mil noches te aprecio.
Llegan los días.
Miro mis versos.
Es cuando sueño.
Si eso es eterno.
Veo dos mundos.
El tuyo.
El mió.
Veo veo,
Mi vida en dos versos.
Te amo.
Te tengo.
Tengo tu estilo.
Unido al deseo.
Deseo,
que tierno.
Deseo,
que triunfa en el tiempo.
Tengo dos noches,
para hablarte en secreto.
Para mi suerte no poder rechazarse.
Es donde mejor,
puedo observarte.
No existen infiernos,
cuando la poesía es brillante.
Y si se enfoca lo dulce,
se ve su reflejo.
El reflejo romántico.
El cual yo amo.
El cual,
yo veo.