Alexander Miller
Poeta recién llegado
Otro día como cualquiera
ya está mi madre diciendo:
"Voy a comprar, y tú ve viendo,
que ninguno salga afuera".
Vuelve y el desayuno empieza,
pero rompiendo esta paz,
el bebé empieza a gritar,
"¡Mami quiero ir al bañito!"
tiene miedo de ir solito
me mandan en su lugar.
Mi hermana empieza a gritar:
"¡No se juega en la escalera!,
¡tampoco salgan afuera!"
este sufrimiento está
algo lejos de acabar.
"¡Los cuadros no van tirados!,
¡los gatos no van colgados!
¡bebé no toques la estufa!,
¡espera! eso ahí no se enchufa"
grito yo desesperado.
Ya la noche está llegando,
sigo a cargo de los niños,
yo les tengo harto cariño,
pero no se están cansando,
por fin alguien está entrando.
Misión cumplida la de hoy
derecho a mi cama voy,
y me detiene una voz:
"¿Hijo me harías un favor?"
"Sí, claro, para eso estoy"
ya está mi madre diciendo:
"Voy a comprar, y tú ve viendo,
que ninguno salga afuera".
Vuelve y el desayuno empieza,
pero rompiendo esta paz,
el bebé empieza a gritar,
"¡Mami quiero ir al bañito!"
tiene miedo de ir solito
me mandan en su lugar.
Mi hermana empieza a gritar:
"¡No se juega en la escalera!,
¡tampoco salgan afuera!"
este sufrimiento está
algo lejos de acabar.
"¡Los cuadros no van tirados!,
¡los gatos no van colgados!
¡bebé no toques la estufa!,
¡espera! eso ahí no se enchufa"
grito yo desesperado.
Ya la noche está llegando,
sigo a cargo de los niños,
yo les tengo harto cariño,
pero no se están cansando,
por fin alguien está entrando.
Misión cumplida la de hoy
derecho a mi cama voy,
y me detiene una voz:
"¿Hijo me harías un favor?"
"Sí, claro, para eso estoy"