Maese Plumilla
Poeta fiel al portal
Aunque ya circulan en el «Foro Clásica No Competitiva», quiero presentarlas aquí formalmente para conocimiento de todos los compañeros.
Las presentes cuartetas no difieren mucho de las que conocemos como concatenadas, enlazadas, etc., sólo que su detalle está dado por la disposición de sus rimas y la forma en que se «engarzan».
Respecto de una estrofa a la siguiente, dicho engarce se desarrolla así:
El verso 1º deviene 2º
El verso 2º deviene 3º
El verso 3º deviene 1º
Esquemáticamente: abcb-caba-bcac-abcb, etc.
Ahora, y como puede verse, además de ser una composición trísona, la cuarta estrofa reitera la primera disposición de rimas; por ende, el poeta que las use podrá usar cuantas estrofas considere necesarias, pero como mínimo sólo las tres combinaciones iniciales.

No os dais cuenta, mi señora,
cuando me veis en el día
que me muero por seguiros
y cataros cortesía.
No curáis que quiero asiros
vuestro talle que enamora
aunque fuera una osadía
que por dentro me acalora.
No sabéis que pierdo vía
o me quedo dando giros
si os marcháis alguna hora
y os lleváis vuestros respiros.
Sois mi estrella orientadora,
fuente de luz que me guía,
causa sois de mis suspiros,
¿cómo ignoráis todavía?
Por ojos tenéis zafiros
de lucencia cegadora,
tanto es así, dueña mía,
¡que las palabras me atora!
________________________________
NOTA: Si no correspondiera, quedo a la merced de los Moderadores.
Las presentes cuartetas no difieren mucho de las que conocemos como concatenadas, enlazadas, etc., sólo que su detalle está dado por la disposición de sus rimas y la forma en que se «engarzan».
Respecto de una estrofa a la siguiente, dicho engarce se desarrolla así:
El verso 1º deviene 2º
El verso 2º deviene 3º
El verso 3º deviene 1º
Esquemáticamente: abcb-caba-bcac-abcb, etc.
Ahora, y como puede verse, además de ser una composición trísona, la cuarta estrofa reitera la primera disposición de rimas; por ende, el poeta que las use podrá usar cuantas estrofas considere necesarias, pero como mínimo sólo las tres combinaciones iniciales.
No os dais cuenta, mi señora,
cuando me veis en el día
que me muero por seguiros
y cataros cortesía.
No curáis que quiero asiros
vuestro talle que enamora
aunque fuera una osadía
que por dentro me acalora.
No sabéis que pierdo vía
o me quedo dando giros
si os marcháis alguna hora
y os lleváis vuestros respiros.
Sois mi estrella orientadora,
fuente de luz que me guía,
causa sois de mis suspiros,
¿cómo ignoráis todavía?
Por ojos tenéis zafiros
de lucencia cegadora,
tanto es así, dueña mía,
¡que las palabras me atora!
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NOTA: Si no correspondiera, quedo a la merced de los Moderadores.
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