Pasan los días y nada los detiene.
Llegan las horas cansando mis pasos.
Yo tengo siempre extendidos los brazos
deseando que tu cuerpo me encadene.
Las horas pasan y tu amor no viene.
Tengo en mi boca las palabras que amas,
si tus labios me besan ellas te aman;
fuera de ti ya nada me retiene.
Si ella viene descansaran mis pasos,
se cerraran entre su ser mis brazos,
y entre sus labios jugaran mis labios.
No es tristeza lo que la vida tiene,
tienes el agua que mi sed contiene;
yo solo tengo sed para tu poso.
German g